o eso espero... porque sino no me gustaría estar en la piel de ese brazo. Ahora entiendo cuando dicen que en New York cada día ves algo nuevo y diferente, por eso nos gusta volver a casa caminando desde la escuela de idiomas, unos 25 minutos, aunque el frío, que empieza a imponerse en las calles, nos enviará a todos al subway, brazo incluido.
