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04 - 02 - 2010

Por norma general cuando hay un malentendido se suele usar este tópico: “Es un problema de comunicación”.

Pero las veces que me he encontrado con este tópico la mayoría de veces no es un problema de comunicación, sino un problema cerebral de uno de los dos individuos.

Me voy a explicar con un ejemplo que me acaba de suceder.

Estos días con mi pareja Cristina estamos buscando piso en Barcelona, llamamos a la responsable de un piso y nos dijo que cuando tuviera una hora de visita contactaría con nosotros.

Hoy nos envió un SMS para confirmar un día y hora, les muestro la imagen de los SMS, leenlos atentamente:

sms surrealista

¡Es esperpéntico! Nos dice que hace visitas de 17 a 21 le decimo que nos vemos a las 17:30 para luego contestarnos que ella empieza las visitas a las 18:30…….. Esta persona en Twitter sería la bomba, no daría pie con bola.

Seguidamente le he contestado que nos vemos a las 18:30 y me ha contestado “ok”, ¡Buf! temblaba con la posible respuesta.

¿Ha sido un problema de comunicación? Vamos a ver, es un texto corto pero se explica muy claro, es imposible que exista confusión, si dices que harás visitas que empiezan a las 17h después no puedes decir que empiezas las visitas a las 18:30 como si nunca hubieras dicho nada de las 17h. Es de locos.

Y así pierdes el tiempo, dinero y paciencia.

Aqui no hay un problema de comunicación, aquí lo que hay es que esa persona tiene la cabeza en otra parte y eso provoca que la comunicación sea imposible, pero no es un problema de la comunicación sino cerebral, la comunicación a funcionado a la perfección, sería otro cantar si un SMS no me llegara o se quedara cortado.

Y de estos casos me he encontrado muchos en mi vida, una vez en un proyecto una de las personas del equipo me hizo una pregunta, yo le respondí detalladamente, al cabo de unos días en una reunión pregunté si alguien tenía alguna pregunta y esa misma persona contestó: “si, yo tengo una que he preguntado varias veces y nunca se me ha respondido.” y con dos cojones preguntó lo mismo que me había preguntó unos días antes ¡Y me lo volvía a preguntar a mi! Lo gracioso es que le contestó otro compañero porque la respuesta la conté en su momento a todo el equipo. Luego esa persona dirá que yo no escucho… será que él es sordo o tiene amnesia.

Otro caso aún más grave es el de un actor que teniendo rodado la mitad de un corto, al buscar fechas para terminar de rodar me decía que estaba en Madrid y el mismo día encontrármelo en el supermercado de mi ciudad que está en Catalunya. Luego me contaron que padecía una enfermedad que consiste en decir mentiras muy muy pero muy gordas y que se las cree 100%.

Si has tenido que dirigir equipos conocerás perfectamente este tipo de situaciones, los que no suelen dirigir grupos no suelen entenderlo y creen que el problemático es el jefe (que alguna vez seguro que es verdad) pero si los trabajadores no tienen que tomar decisiones junto a sus compañeros nunca verán lo loco que puede estar su compañero, porque cuando tratan con él “para hablar de futbol o moda es un tipo muy normal”. Claro, muy bien, pero intenta montar un equipo de futbol o una tienda de ropa a ver si lo ves tan normal.

Y es que los humanos somos como cebollas, estamos hechos de varias capas y las más profundas sólo las sufren quienes tienen que pelar y pelar para sacar lo mejor de cada uno, que muchas veces es lo peor de cada uno, y es normal ya que nuestra educación sólo se centra en adornar y tener bonitas las capas superiores. Las interiores que son donde se esconden los traumas, situaciones de conflicto, la inteligencia emocional en general son abandonadas dejando que se pudran.

Me quedo con la duda de cuantos de vosotros me habréis leido y entendido todo al revés, por si no me expresé suficientemente bien copio parte de un post que se explica mejor y con más ejemplos, aunque algo me dice que por mucha extensión, buena redacción y argumentación, mientras tengamos una parte del cerebro dañada seguiremos teniendo malentendidos.

Y a lo mejor soy yo quien lo está entendiendo todo al revés y no me doy cuenta, porque claro, de los que estamos aquí todos estamos super sanos mentalmente ¿Cierto? Pues la verdad, empiezo por mi mismo pensando que no, que seguro tengo y se que tengo carencias. ¿Pero y vosotros? ¿Habéis mirado como están vuestras capas interiores y reflexionado como os afectan a vosotros y vuestro entorno?.

En serio, creer que todo eso son “problemas de comunicación” es un “malentendido”.

A poco que se escarbe, la comunicación suele ser la manera fácil de denunciar problemas más de fondo. Lo de llamar a todo “un problema de comunicación” es como una consultolabia inversa: a lo que es complicado se lo simplifica usando un comodín. Por ejemplo:

-Dar instrucciones y que los demás no les hagan maldito caso no es (probablemente) un problema de comunicación, es que no les da la gana de seguir tus instrucciones. Tranquilo, que han llegado altas y claras, pero es que no convencen a nadie.

-Que mientras uno intenta conseguir A, otro trate de lograr B, siendo el logro de B incompatible con conseguir A no es (probablemente) un problema de comunicación, es un problema de coordinación, planificación o mala leche.

-Que tu creas que algo es muy importante, prioritario y urgente y los demás piensen que no hay nada menos importante, que otras cosas son más urgentes y que las prioridades las ponen ellos, no es un problema de comunicación sino de que no hay ni un sólo criterio compartido.

-Si nunca os reunís, ni informáis, si el correo electrónico lo usáis (casi) exclusivamente para enviar pouerpoins graciosillos y después cada uno hace lo que le pasa por el forro, no tenéis un problema de comunicación, es que la cosa no va así…

-Si te repiten hasta la saciedad que es necesario esto y lo otro para hacer el trabajo y aquí nadie toma ninguna decisión al respecto, la cosa se llama desidia, de-si-dia, nada que ver con emisores y receptores.

-Si tu crees que tu jefe es la Señora Mengana y la Señora Mengana dice que tu no eres de su equipo, o si Mister Fulano cree que manda a Don Zutano y Don Zutano no sabe ni quién es Mister Fulano, la cosa se llama desorganización, pero no es que no os entendáis (que también).
Que no te hables con ese o con el otro es un problema de manifiesta hostilidad, no de comunicación. No comunicarse es la consecuencia.

-Si después de llegar a un acuerdo sobre lo que vais a hacer no os volvéis a ver hasta que alguien detecta que de lo dicho, nada y que la cosa no tiene buen arreglo, no es un problema de comunicación, es que trabajar juntos va de otra manera.

-Si los teléfonos van, el correo electrónico también, habláis el mismo idioma pero aquí nadie lee lo que escribe el otro ni nadie consulta a nadie, el tema no es la comunicación; la cosa es mucho más grave, lo que escribís no interesa a nadie y a nadie le importa un comino la opinión del otro.

-Un malentendido no es lo mismo que una metedura de pata descomunal.

vía: los sueños de la razón

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Un pensamiento en “Es un problema de comunicación ¿Seguro?

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