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18 - 10 - 2013

la foto

Hace un año entregué a una empresa de turismo un vídeo que me encargó sobre el viaje que hicimos para promocionar Asturias conociendo su biosfera. Como le tenía mucho aprecio a ese trabajo, el cliente (Asturias) nos trató fenomenal y no puedo evitar corresponder con toda mi atención al resultado final, pedí a la empresa que aunque ya no iba a trabajar más para ellos, porque decidí dedicar mi vida a mis propios proyectos, que por favor cualquier problema o cambio que realizaran al vídeo, no dudaran en avisarme para ayudar. Ellos tenían su propia editora de vídeo y solía meter mano de mala manera ya que no sabía usar bien el programa de edición FCPX.

Nunca me contactaron, pensé que todo iba bien hasta que el vídeo se publicó, habían hecho cambios. Al empezar la reproducción del vídeo estaba lleno de parpadeos que molestaban su visualización, causados seguramente por un error al comprimir el vídeo que tiene fácil y rápida solución, pero además había errores de edición como una imagen que aparecía un segundo y pertenecía a otra escena, fallos que en la versión que yo entregué no estaban, y lo peor de todo es que al final sale mi nombre como responsable de la edición.

Pedí que lo corrigieran o que quitasen mi nombre, el mismo jefe de la empresa me dijo que lo solucionarían, pasaron los meses y el vídeo seguía igual, en ese tiempo recibí comentarios de amigos que al comentarles que el vídeo estaba mal me contaban que ya lo habían visto pero que pensaron que lo había dejado así al ser el último vídeo que hacía con la empresa y no prestarle atención, o que lo había hecho expresamente, etc. Quien me conoce sabe que soy muy perfeccionista, trabajo las horas que haga falta para que esté todo bien, si algo no está bien se debe solucionar, pero todo mi esfuerzo y horas extras que dediqué para entregar al cliente un trabajo bien hecho fueron tiradas al retrete por gente poco profesional y con una ética, respeto y sinceridad inexistentes. Durante un año el jefe me ha mentido sin pudor, varios meses después, en junio, volví a pedir la corrección y avisé que había recibido comentarios negativos sobre mi trabajo por su culpa, “a ver si esta semana la editora ya lo deja de una vez bien” me contestó.

Estamos a octubre, un año después el vídeo sigue con mi nombre y con los mismos errores. He tardado 1 hora y 30 minutos para conectar el disco duro con el material bien organizado tal y como ellos también tienen, ya que les dejé una copia, abrir el proyecto de Asturias, comprobar que mi versión no tiene esos fallos, comprimir el vídeo y publicarlo aquí tal y como debería haberse publicado, sin errores que yo nunca hice y que además se podrían haber evitado porque presté mi tiempo desinteresadamente para ello. Me hubiera gustado hacerlo antes pero he estado todo el año fuera de casa emprendiendo Buscando Historias.

Espero que os guste el vídeo, es un poco largo por exigencias de la empresa, pero muy interesante y con momentos de mucha belleza, un viaje por Asturias de la mano de Ignacio Izquierdo, Diario de un mentiroso y Ana Salvá.

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